“Mis dos poemarios resumen un camino de poesía de vida; han surgido como dos bloques que se diferencian por ser abordados a partir de diferentes elementos o ejes poéticos”, advierte Candelaria Rojas Paz en torno al lanzamiento de sus nuevos libros, esta noche a las 20 en la Casa Museo Padilla (25 de Mayo 36), con entrada libre.

“Después de todo” y “Besos blancos para cada piedra” serán presentados por los escritores Gabriel Gómez Saavedra, Sergio Lizárraga y Alejandra Díaz, mientras que la autora será entrevistada en vivo por Alex Rivadeneira. De la propuesta participará además Carolina Herrera, Huerto Rojas Paz, Pablo Herrera y Franco Rojas Paz. También se estrenará un video realizado por los alumnos de Candelaria de la escuela Dean Gregorio Funes, en un trabajo pedagógico a partir de una canción de su autoría con la musicalización y la voz de Lucho Hoyos.

“Después de todo” fue definido por la escritora como “un libro donde el amor, la pérdida, la memoria, la infancia y el compromiso con el otro conviven como formas de entender el mundo”. “Fue creado desde el sentido profundo de resiliencia del ser humano, del poder de reconstruirse y reconstruir comunitariamente la propia historia y la del entorno en el cual estamos insertos. Nació de la necesidad de nombrar las grietas, y cada poema intenta rescatar aquello que permanece vivo incluso después de la intemperie, porque creo que la palabra también puede ser un lugar donde reconstruirnos”, asevera.

“En ‘Besos blancos para cada piedra’, mi mirada se detiene en lo elemental: la piedra, el agua, el fuego, los animales, los objetos y los paisajes cotidianos. Descubrí que las cosas más simples guardan la memoria de nuestras vidas y que, al escucharlas, también hablan de nosotros. Es un libro que busca reconciliar al ser humano con la naturaleza y con su propia fragilidad; apareció como la mirada sobre los objetos cotidianos, esas ‘cosas/elementos’ que son metáforas de nosotros mismos como individuos, la piedra como materia, y como metáfora del hombre”, aporta.

Más allá de lo que los diferencia, hay algo determinante que los acerca: “los dos hablan desde el amor, del cuerpo puesto en función de las convicciones hechas acción, y ambos libros dialogan entre sí. Si en el primero la búsqueda estaba puesta en las heridas humanas, en el otro esas heridas encuentran eco en la tierra, en los elementos y en las pequeñas cosas. Ambos recorren una misma pregunta: cómo habitamos el amor, la pérdida y la esperanza sin dejar de reconocernos parte de un paisaje más grande que nosotros”.

“Hacer poesía en este momento es un acto de revolución, es dar la batalla cultural que propone cierto sector sociopolítico y económico, respondida con valentía desde una editorial independiente como lo es Invikta, bajo la dirección de Nacho Jurao. Tomo las palabras referidas a este tiempo del poeta Leopoldo Teuco Castilla, quien convoca a unirnos para fortalecernos , a apostar sabiéndonos ya vencedores, sin creer que es un camino fácil o corto, convencidos de que dejamos huellas en cada acción cultural y que debemos seguir hacia adelante en una trama de solidaridad y militancia constante. Mi trabajo en las escuelas como docente de plástica siempre estuvo atravesado por la poesía, y es donde creo fundamental sembrar conciencia y reforzar la sensibilidad más humana”, reivindica.